Apague siempre el amplificador antes de conectar/desconectar altavoces.
Utilice los voltajes de alimentación recomendados (p. ej., 220 V ~ 240 V) para evitar daños.
Para una confiabilidad a largo plazo, mantenga el amplificador en un ambiente seco y libre de polvo.
Verifique si hay cortocircuitos en el cableado de los altavoces.
Asegure una refrigeración adecuada y reduzca el volumen.
Reinicie el amplificador después de solucionar el problema.